Las novedades de la LOE


La LOE se ha construido desde los presupuestos de la LOGSE, pese al fracaso de la actual ley de educación, y para evitar que entre en vigor la LOCE, elaborada por el PP, que reformaba tímidamente la ley socialista de 1990.

Principios y objetivos

La Ley de Calidad quería recuperar el valor del esfuerzo y de la exigencia personal, así como reforzar el sentido del deber, de la disciplina y del respeto al profesor. La LOCE orientaba el sistema educativo hacia la transmisión de conocimientos, hacia la instrucción, y a la obtención de objetivos educativos. También favorecía la autonomía de centros, que de este modo tendrían que responsabilizarse de los resultados obtenidos por sus alumnos. Instrucción, estudio, aprendizaje de contenidos, esfuerzo personal. Esas eran las claves de la reforma que propusieron los populares y que los socialistas paralizaron para que a la LOGSE sustituyera su propia ley.

La LOE erradica las referencias a la responsabilidad y el esfuerzo del alumno y lo sustituye por una "responsabilidad compartida". Dice literalmente que "la responsabilidad del éxito escolar de todo el alumnado no sólo recae sobre los alumnos y las alumnas individualmente considerados, sino también sobre sus familias, el profesorado, los centros docentes, las Administraciones educativas y, en última instancia, sobre la sociedad en su conjunto".

Por otro lado, mientras que la LOCE intentaba recuperar la calidad educativa como guía del sistema educativo, la LOE dice que "no puede haber calidad sin equidad", por lo que antepone la igualdad de resultados a la calidad. Como es imposible obtener resultados de calidad para todos los alumnos, lo que se favorece es la baja exigencia para todos, rebajando la calidad.

Además, mientras que la Ley de Calidad favorece la transmisión de conocimientos, la LOE les resta aún más espacio en las aulas, e introduce asignaturas como Educación para la ciudadanía, Educación ético-cívica y Filosofía y ciudadanía, que son un vehículo para el adoctrinamiento progresista desde el Estado, y con desprecio de los valores de los padres.

Pasar curso sin aprobar

La Ley de Calidad obligaba a repetir curso a quienes suspendieran tres o más asignaturas, y establecía el examen de recuperación en septiembre. La LOE lo ha suprimido, y limita el número de veces que se puede repetir curso de ESO a dos, por lo que se pueden pasar otros dos cursos sin necesidad de aprobar una asignatura más.

La Ley de Calidad establecía distintos itinerarios a partir de tercero de la ESO, que la LOE ha suprimido. La LOCE también abría la posibilidad de que los centros se especializaran curricularmente, lo que abriría una posibilidad de mejorar la enseñanza en distintos aspectos que pudieran aprovechar mejor las cualidades de los alumnos (arte, idiomas, educación física...), ampliando las opciones de educación. La ley socialista lo suprime, siempre bajo el paraguas ideológico de igual modelo para todo el mundo.

Este igualitarismo entre los centros, que impide un mejor aprovechamiento de las cualidades de los alumnos y limita su capacidad de elección, contrasta con una decidida apuesta de la LOE por crear de hecho diecisiete sistemas educativos diferentes. Esto ocurre porque la Ley de Calidad establecía un mínimo de enseñanzas básicas reguladas por el Ministerio, del 55 por ciento para las comunidades con dos lenguas oficiales, y del 65 por ciento para el resto, mientras que la nueva ley convierte esos mínimos en máximos. Ninguna comunidad podrá superar esos porcentajes en las enseñanzas reguladas por el ministerio, y podrán establecer el suyo propio completamente diferentes a las de las demás comunidades. Esta medida limita la capacidad de los alumnos de cambiar de comunidad, y favorece la captación del sistema educativo por los nacionalistas.

Sin evaluación externa

Otra de las grandes diferencias entre ambas leyes se refiere a la evaluación externa. Mientras que la Ley de Calidad preveía pruebas externas al final de cada ciclo (primaria, secundaria obligatoria y bachillerato), la LOE las elimina incluso en el caso del bachillerato, lo que deja a España como un caso único en Europa, lo que compromete la homologación del título español en otros países de la UE.

La Ley de Calidad proponía que los alumnos de 15 años pudieran terminar la enseñanza secundaria obligatoria, para empezar un programa de iniciación profesional, algo que ha suprimido la LOE. Por otro lado, con la nueva ley los estudiantes no podrán comenzar la FP si no tienen los 16 años cumplidos, de modo que un estudiante que vaya a curso por año no podrá acceder a la FP; le obliga a repetir curso o a fracasar para llegar a la Formación Profesional.

Por otra parte, la LOCE preveía que, con carácter excepcional, los centros pudieran expulsar a los alumnos a partir de los 16 años cuando su actitud supusiera una grave molestia para sus compañeros y para el avance de la clase. La LOE impide que se pueda echar a cualquier alumno no importa su actitud hasta los 18 años. La LOCE daba mayor poder a las Administraciones autonómicas para elegir al director, y con la nueva ley esto cambia en favor del Consejo Escolar de cada centro.

Principales cambios de la LOE:

· "No puede haber calidad sin equidad".
· Responsabilidad compartida: "El responsable último de la educación es toda la sociedad".
· Busca repartir los "alumnos difíciles" entre la pública y la concertada
· No se tiene en cuenta el mérito académico en la enseñanza obligatoria.
· Se suprimen los exámenes de septiembre en 1º, 2º y 3º de ESO. Se repite con más de tres asignaturas hasta un máximo de dos veces en ESO. Eso quiere decir que si repite primero y segundo, puede ir hasta cuarto con todo suspenso. Favorece el fracaso escolar.
· No se puede iniciar FP antes de los 16
· No se puede echar a un alumno del centro antes de los 18 años bajo ninguna circunstancia. Resta autoridad a los profesores.
· Se resta poder a las administraciones en la elección de director.
· No habrá centros con "especialización curricular".
· Los contenidos comunes entre autonomías, que la LOCE había fijado como mínimos, serán ahora máximos. Por debajo de ellos, cada comunidad podrá enseñar lo que desee, creando una especie de 17 sistemas educativos distintos.