EL AVELLANO

Tras cruzar el puente de los Tristes y siguiendo un sendero que corre hacia la izquierda bajo el Generalife, se insinúa un paseo que descubre las imágenes más hermosas de Granada. Es el camino que lleva a la fuente del Avellano, aunque las fuentes en realidad sean tres, la misma del Avellano, la de la Agrilla y la de la Salud que así se llama porque su agua cura las fiebres y otros males. O, al menos, las curaba si el agua se bebía antes del atardecer cuando el sol cae sobre Granada y el paraje se convierte en el paraíso literario en el que Ángel Ganivet presidía la "cofradía del Avellano".