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BIBARRAMBLA |
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| Tiene un nombre tan raro como su historia; además ha cambiado lo suficiente para que su nombre sea un resto arqueólogico. Junto al Darro, fue una explanada amurallada de paso, próxima al mercado de la seda, que, con el tiempo, tuvo soportales, miradores y también, con el tiempo, dejó de tenerlos. Además perdió los arcos que la comunicaban con las calles cercanas como el de las Cucharas y el de las Orejas, que hoy se encuentra en el bosque de la Alhambra. Nadie sabe cuándo la plaza se llenó de flores y se abrió en la plaza abierta y soleada que es en la actualidad. Próxima a la plaza de Isabel la Católica, al Zacatín, a la Alcaicería, a Mesones, a la catedral, a las plazas de Pasiegas, de Pescadería, Romanilla, de la Trinidad, Bibarrambla es un espacio arrebatado al tráfico y convertido en nucleo de convivencia, de comercio o de paseo sin prisas en una ciudad desmemoriada pero que nunca olvida. | |