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AYUNTAMIENTO DE GRANADA |
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| El Ayuntamiento de Granada se trasladó en 1858 desde su anterior sede del palacio de la Madraza, a los restos de un convento de carmelitas calzados en la plaza del Carmen. El gusto de las distintas épocas fue cambiando el viejo edificio del convento con diferentes intervenciones que lo adaptaron a nuevos usos, como por ejemplo, la del arquitecto Juan Pugnaire que creó una fachada de clara vocación clasicista a la que se añade un gran balcón central abierto a la plaza del Carmen, instrumento representativo, público e imprescindible para la función municipal del edificio. Aun así, el Ayuntamiento no abandonará nunca el humilde aire monacal que transmite el conjunto en su interior. Ya la entrada recompone un espacio más cercano a una cella que a un vestíbulo, sobre todo, por la reja que diseña Isidoro Marín, inspirándose en la gran reja de la capilla Real y al espléndido alfarje que sostienen siete vigas de madera, casi ciclópeas. También, cercanos a esa tradición, serán los azulejos que decoran el patio (claustro del antiguo convento) que sumados al juego de columnas y arcos y a la disposición en dos plantas, nos vuelven a trasladar a modelos conventuales de enorme prestigio en la ciudad como el de San Juan de Dios o San Jerónimo. En el interior, la escalera da acceso a la primera planta donde se encuentra la zona de la vida municipal: el salón de Comisiones, el salón de Plenos, el salón Amarillo y el despacho del alcalde, conocido como sala de la Mariana. En torno a los salones, dos galerías en L abren sus fachadas al patio central de donde reciben la luz. Repartida por salones y galerías hay una interesante colección de obras de arte que recoge diferentes temáticas que van desde la histórica vinculada a Granada (principalmente de la conquista y sus personajes) hasta la religiosa, además de una muy completa muestra de pintores granadinos de finales del siglo pasado y principios del actual, imprescindible para entender la trayectoria de la pintura de esta ciudad. |
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