PUERTA DE LA CAPILLA REAL

La íntima relación existente entre la capilla Real y la catedral provoca un resultado formal tan curioso como el que se descubre en el deambulatorio que rodea la rotonda. La portada gótica de la capilla Real se convierte en un elemento más de los muros de la catedral, como si fuera una de las muchas capillas del conjunto aunque en realidad es la entrada a otro edificio. Además, se sitúa justo enfrente de la puerta del Perdón, la que se abre a la calle de la Cárcel, creando así una especie de pasillo procesional que recorre la catedral de forma transversal por el transepto.