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PÚBLICO Y PRIVADO |
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| Las construcciones nazaríes dibujan un recorrido perfecto y sorprendente que conduce de lo público a lo privado, de la luz precisa y clara de los patios a la íntima penumbra de las celosías. Pero desde el patio de los Arrayanes en adelante sólo el monarca y su familia podían ya recorrer el complejo universo de la Alhambra, acariciar las delicadas yeserías o someterse al juego cabalístico de sus significados, pisar el mármol de la sala de las Dos Hermanas o seguir el juego del agua sobre la piedra del patio de los Leones. Pero no olvidemos que el conjunto estaba también habitado por otras personas. En la alcazaba, las habitaciones de la guardia conforman un grupo de viviendas más humildes, similares a las de la mayoría de la población. | |