PUERTAS

Numerosas puertas salvan el recinto amurallado en toda su extensión. Algunas comunican directamente con el exterior, como la de Armas que, en el norte, abre la ciudad palatina al Darro y conduce, por la barbacana interior de la alcazaba, hasta otra que entra ya al patio de Machuca, la de Tahona o de la Harina. También la de los Siete Suelos en el sur se sitúa en el límite externo.
De todas ellas, la más conocida es la de la Sharia, la de la Justicia o de la ley islámica sobre la que aparecen la famosa mano y la llave que son las claves de la vieja leyenda: cuando se junten la mano y la llave aparecerán los tesoros escondidos de la fortaleza. Y ya en la plaza que se abre frente al palacio de Carlos V haydos posibilidades, igualmente interesantes, de iniciar la visita: cruzar la puerta del Vino y dirigirse a la alcazaba, al conjunto de estructuras defensivas, torres y murallas que cierran la colina en su lado occidental, o rodear el palacio cristiano para, a través del Mexuar, entrar directamente en los distintos palacios nazaríes que ocupan la colina de la Sabica.