| PASEO DE LOS TRISTES | |
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Antiguo paseo de la Puerta de Guadix, ha sido históricamente uno de los más concurridos de la ciudad. Ya a principios del siglo XVII, en terrenos cedidos por los señores de
Castril, se construyó la llamada Casa de las Chirimías, en la ribera del monte de la
Alhambra, edificación similar a una torre, destinada a albergar a músicos, tañedores de trompas, laúdes y las propias chirimías, que animaban las fiestas y celebraciones en la plaza. Andando el tiempo, incluso se llegó a cubrir el cauce del río Darro con tablones, andamiajes y otros ingenios con el objeto de servir de escenario para los juegos de cañas o incluso hacer las veces de ruedo en las lidias de toros. Hoy día la plaza ofrece un aspecto alegre y cosmopolita, herencia sin duda de estas pasadas épocas. Multitud de terrazas nos brindan la ocasión de disfrutar al sol de la gastronomía granadina. Las proximidades del paseo merecen también la atención del visitante. Cruzando el también llamado puente de los Tristes (antiguamente éste era el camino para subir al cementerio) tendremos una bella panorámica de todo el conjunto: la Alhambra, el cauce del río, la plaza, la cuesta del Chapiz y el inicio de la Carrera del Darro. A izquierda, la senda que conduce a la fuente del Avellano, lugar que fue de encuentro de pensadores y artistas a principios del siglo XX; visitada por Ganivet, Falla o Lorca, sus beneficiosas aguas han refrescado durante generaciones a granadinos y forasteros. En dirección contraria, junto al Rey Chico, dominados por bellos cármenes como el de los Chapiteles, llegaremos a la cuesta de los Chinos o de los Muertos, que discurrirá empinada junto a la muralla de la Alhambra, pasando al pie de la torre de los Picos, de la del Candil, de la de la Cautiva, de la de las Infantas y de la del Cabo de la Carrera, para culminar bajo el arco del acueducto que surte los regueros y jardines de la Alhambra. |
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